Qué proponemos

No estamos en contra de financiar la universidad pública: estamos en contra de financiarla a ciegas. Cuatro propuestas de Universitarios por la Libertad y una apuesta central, cada una con el dato que la justifica.

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    Fin del ingreso irrestricto: examen de ingreso

    El ingreso irrestricto no democratiza: llena las aulas de primer año y vacía las del último. Un examen de ingreso — como el que tienen Brasil, Chile o Colombia — ordena la oferta según la capacidad real de cada universidad y garantiza que quien entra tenga las herramientas para terminar. Con nivelación previa gratuita para que nadie quede afuera por la escuela de la que viene.

    Por qué: 77 de cada 100 ingresantes no se recibe en la ventana de 6 años (22,7% de egreso).Ver el ranking de egreso →
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    Regularidad que exija rendir materias

    Revisar los criterios de regularidad para que ser alumno signifique estudiar: un mínimo de materias aprobadas por año para conservar la regularidad y los beneficios, que se cumpla de verdad y con excepciones para quien trabaja o tiene hijos a cargo. La Ley de Educación Superior ya pide aprobar al menos dos materias por año (art. 50); hoy casi nadie lo controla.

    Por qué: 560.009 reinscriptos no aprobaron ninguna materia en el último año informado (38,2%) y siguen figurando como estudiantes.Ver el ranking →
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    Financiamiento mixto, con aportes privados

    Abrir la universidad a fuentes de financiamiento complementarias al Tesoro, como en otros países de la región: convenios con empresas e industrias, investigación aplicada por contrato, aportes de graduados y un arancel para estudiantes extranjeros no residentes. En Chile, las universidades estatales cobran aranceles y la gratuidad se concentra en los hogares que la necesitan.

    Por qué: Solo los 83.087 estudiantes extranjeros de grado le cuestan al Estado $247,3 mil M por año.Ver gasto por universidad →
La propuesta central

Becas AvanzAR

Becas focalizadas para los pibes que estudien las carreras que la Argentina va a necesitar.

La Argentina que viene — energía, minería, agro, conocimiento — necesita ingenieros, programadores, técnicos y científicos que hoy el sistema no está formando. AvanzAR pone la plata en el estudiante y no en la estructura: una beca que acompaña a quien elige una carrera estratégica, siempre que avance en ella.

Focalizada

Para estudiantes de hogares de ingresos bajos y medios, en carreras definidas como estratégicas para el desarrollo de los próximos años.

Atada al avance

Se renueva cada año aprobando materias, y el monto crece a medida que el estudiante se acerca al título. El que avanza, cobra más.

Cofinanciada

Con lo que se recupere por aranceles a extranjeros y aportes de empresas de los sectores que van a contratar a esos graduados.

Medible

Cada beca con su seguimiento público: cuántos becarios hay, cuántos avanzan, cuántos se reciben y dónde trabajan.

Carreras estratégicas
  • Ingenierías
  • Sistemas y programación
  • Energía, petróleo y minería
  • Agronomía y biotecnología
  • Matemática, física y química
  • Enfermería
  • Profesorados en ciencias
Por qué: Solo 26 de cada 100 egresados de las universidades nacionales sale de ciencias básicas y aplicadas. A ciencias aplicadas entran más estudiantes que a ciencias sociales (161.611 vs. 148.391), pero se reciben 21.752 contra 32.799.
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    Auditorías externas, arbitradas por el Estado nacional

    Todas las universidades nacionales auditadas todos los años por un agente externo e independiente, arbitrado por el gobierno nacional, con los informes publicados completos. La autonomía es para gobernarse, no para esconder las cuentas: quien recibe fondos públicos rinde cuentas.

    Por qué: La AGN auditó una sola facultad de la UBA en 10 años (Psicología, ejercicio 2017).Fuente: La Nación ↗